martes, 26 de noviembre de 2013

TransMéxico

Un 96.5% de los consumidores mexicanos ignora qué son los transgénicos o no sabe si los está comiendo y en qué alimentos, en tanto que un 98 % de los mexicanos opina que las empresas deben informar en sus etiquetas si sus productos contienen transgénicos.
México importa de Estados Unidos más de 6 millones de toneladas de maíz cada año, de las que 45 por ciento son de maíz transgénico.
En nuestro país está prohibido sembrar maíz transgénico porque somos el centro de origen del maíz y es necesario proteger nuestras variedades de maíces mexicanos de la contaminación transgénica que puede producirse si el polen del maíz transgénico se cruza con el de nuestras variedades nativas e híbridas.
Sin embargo, se han otorgado permisos para siembra “no comercial” de soya y algodón transgénicos.
La autoridad sanitaria permite la comercialización para consumo humano de 31 transgénicos de soya, canola, maíz, algodón, papa, jitomate y alfalfa. Estos ingredientes entran en nuestras dietas sin control alguno y sin nuestro consentimiento expreso.

Riesgos conlleva consumir trasgenicos

Nadie garantiza que el consumo de transgénicos sea seguro en el mediano y largo plazo para la salud de los consumidores.
La alteración o inestabilidad de los genes puede llevar a la producción de nuevas toxinas.
La nueva proteína producida por el gen externo puede provocar alergias.
El consumo constante de los marcadores antibióticos contenidos en los transgénicos puede producir resistencia a estos medicamentos.
Los transgénicos pueden provocar efectos inesperadosno deseados. Recientes estudios han demostrado daños en ratas y ratones que consumieron maíz y chícharos transgénicos.
Consumidores en todo el mundo están rechazando comer transgénicos. Los mexicanos NO tienen por qué consumir a ciegas transgénicos riesgosos que son rechazados como ali-
mento en toda Europa y China (entre muchos otros países).
Los riesgos para el medio ambiente son también muy graves: los transgénicos pueden producir impactos inesperados, no deseados e irreversibles en el medio ambiente como la contaminación transgénica de especies nativas o silvestres, o la transferencia de genes entre una gran variedad de especies, afectando así a muchos otros organismos en el ecosistema.
Además se corre el riesgo de que los alimentos y medio ambiente puedan contaminarse con transgénicos no comestibles, como los farmacéuticos o para usos industriales.

sábado, 23 de noviembre de 2013

¿A que tengo derecho?


De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas, el derecho a la información es el primer derecho básico de los consumidores. Contar con información de los bienes y servicios que las compañías ofrecen de manera oportuna, completa, clara y veraz per-
mite a los consumidores elegir qué es lo que quieren comprar. Por ello los mexi-
canos tenemos derecho a saber si los alimentos queadquirimos para nuestras familias contienen ingredientes o derivados de transgénicos, para que así cada uno decidamos si los comemos o no.
Este derecho no está garantizado por la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados vigente en México (mejor conocida como Ley Monsanto), que sólo obliga a informar sobre los transgénicos que sean “nutrimentalmente distintos de forma significativa”. Esta característica es vaga y discutible por lo que la industria puede usar esta imprecisión para evadir su obligación de informar al consumidor. A prin-
cipios de 2006 se presentaron dos iniciativas en el Senado para que dicha ley establezca que el etiquetado de trans-
génicos sea obligatorio y así se respete a cabalidad el derecho legítimo e incuestionable de las personas a saber y decidir qué es lo que se comen.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Lo Transgenico

Son aquellos alimentos a los que se les han insertado genes exógenos (de otras plantas o animales) en sus códigos genéticos.

La ingeniería genética se puede hacer con plantas, animales o microorganismos. Históricamente, los granjeros producían cultivos y criaban animales para obtener especies con características deseables durante miles de años. Por ejemplo, ellos criaban perros desde poodles hasta gran danés y rosas desde las miniaturas con olor dulce hasta las rosas rojas sin olor y perecederas de hoy en día.

La cría selectiva con el tiempo creó estas amplias variaciones, pero el proceso dependía de la naturaleza para producir el gen deseado. Los humanos entonces optaron por aparear los animales o plantas individuales que portaban ese gen particular, con el fin de hacer que las características deseadas fueran más comunes o más pronunciadas.

La ingeniería genética le permite a los científicos acelerar este proceso pasando los genes deseados de una planta a otra o incluso de un animal a una planta y viceversa.

Funciones
Los posibles beneficios de los alimentos transgénicos son:

Alimentos más nutritivos
Alimentos más apetitosos
Plantas resistentes a la sequía y a las enfermedades, que requieren menos recursos ambientales (agua, fertilizante, etc.)
Disminución en el uso de pesticidas
Aumento en el suministro de alimentos a un costo reducido y con una mayor durabilidad antes de la venta
Crecimiento más rápido en plantas y animales
Alimentos con características más apetecibles, como las papas (patatas) que absorben menos grasa al freírlas
Alimentos medicinales que se podrían utilizar como vacunas u otros medicamentos
Los riesgos potenciales son, entre otros:

Plantas y animales modificados que pueden tener cambios genéticos inesperados y dañinos
Organismos modificados que se pueden cruzar con organismos naturales y los pueden superar, llevando a la extinción del organismo original u otros efectos ambientales impredecibles
Plantas que pueden ser menos resistentes a algunas plagas y más susceptibles a otras
Fuentes alimenticias
A través de la biotecnología, se han alterado genéticamente los tomates, las patatas (papas), la ahuyama o calabaza, el maíz y la soya (soja). Muchos más alimentos tienen ingredientes procesados con bioingeniería y se están desarrollando otros más. Para obtener mayor información, verifique en la página en Internet de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (Food and Drug Administration, FDA).

Efectos secundarios
La Administración de Drogas y Alimentos (FDA ) de los Estados Unidos regula la producción y etiquetado de alimentos transgénicos. Algunas personas han planteado inquietudes con respecto a que los genes de un alimento que se insertan en otro pueden causar una reacción alérgica. Por ejemplo, si los genes del cacahuete están en los tomates, ¿podría suceder que alguien con una alergia a los cacahuetes, pueda reaccionar negativamente a los tomates?

En enero de 2001, el Centro para la Nutrición Aplicada y la Seguridad en los Alimentos de la FDA (FDA´sCenter for Food Safety and Applied Nutrition ) propuso que quienes desarrollen alimentos procesados genéticamente envíen información científica y de seguridad a la FDA al menos 120 días antes de que el producto salga al mercado. Mayores detalles sobre estos alimentos se pueden encontrar en la página en Internet de la FDA.

Recomendaciones
Los alimentos transgénicos generalmente se consideran seguros; sin embargo, no ha habido pruebas adecuadas para garantizar la total seguridad. No existen informes de enfermedades o lesiones debido a estos alimentos. Cada alimento transgénico nuevo tendrá que evaluarse de manera individual.

Nombres alternativos
Alimentos producidos con bioingeniería (alimentos genotecnológicos)

Fuente

miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿Porque decirle no a lo transgenico?


Además de los grandes riesgos para el medio ambiente, la principal razón para evitar los transgénicos en los alimentos es la gran incertidumbre científica que existe en torno a estos productos. Hasta la fecha, no se han hecho las pruebas y estudios necesarios para garantizar científicamente que su consumo no tendrá efectos nocivos a mediano y largo plazo.
La industria biotecnológica, interesada en vender trans-
génicos, ha señalado que no hay datos para confirmar daños en la salud, pero tampoco existen datos científicos publicados quegaranticen que no los habrá. La ausencia de datos no significa ausencia de riesgos.
La experiencia con otras tecnologías nos obliga a tener precaución. Un ejemplo claro es el de los plaguicidas y agro-
tóxicos que hace 40 años se vendían como solución a diversos problemas rurales y se afirmaba que no entrañaban riesgos ni causaban daños a la salud. Tras décadas de aplicarlos sin control se confirmaron múltiples daños al medio ambiente y a la salud, por lo que ahora muchas de estas sustancias están prohibidas, reguladas o en proceso de ser retiradas del mercado.
En nuestro país la autoridad sanitaria encargada de protegernos contra riesgos sanitarios NO realiza ninguna investigación propia sobre los transgénicos: para autorizar el consumo de estos organismos, se basa en la informaciónpresentada por las compañías creadoras de los transgénicos interesadas en comercializarlos.
Por esta irresponsabilidad, en México nadie sabe quiénes están comiendo transgénicos, cómo y en qué cantidades. Los propios consumidores ignoramos si los hemos comido y en qué cantidades. Sin este monitoreo básico será muy difícil o imposible documentar qué ocurre con quienes comen transgénicos y actuar en caso de que éstos provoquen daños a la salud.
La investigación científica sobre la seguridad de los transgénicos y sus impactos en los mexicanos debe realizarse en nuestro país de manera imparcial, independiente y con un sentido de interés público. En tanto dicha investigación científica no se lleve a cabo, los consumidores preocupados por su salud y la de su familia rechazan consumir transgénicos.

Fuente:Greenpeace